viernes, 2 de noviembre de 2012

Llamada del dia: la gente dice que..

Hacia rato no escribía sobre las pintorescas llamadas que recibo a veces de mis oyentes, pero hoy no puedo dejar pasar la ocasión porque si no les comparto mi postura siento que les estoy privando de algo. Estaba arrancando el programa en la radio cuando me pasan la llamada de una señora que insistía en hablar conmigo. Atendi, claro, la llamada y la señora procede a largarme una perorata que era algo parecido a esto:

"Pao, yo quiero que sepas que me encanta todo lo que decís y como opinas en contra del adulterio y tus consejos que le das a la gente y todo, pero quiero decirte nomas que hay algunas personas que están hablando mal de vos y dicen que lo que decís esta mal y que no les gusta. Y que vos te vas luego a tal iglesia y que en tal iglesia hay gente bien y gente que se hace nomas luego. Yo les dije "y siii" nomas, pero yo estoy de acuerdo con lo que vos decís, pero esa gente realmente piensa que estan muy mal tus consejos y que nadie debería opinar en la situaciones de otros, que solo ellos tienen que resolver entre si. Te pido disculpas si te estoy ofendiendo, pero quería nomas que sepas que esa gente esta hablando mal de vos, pero yo estoy de acuerdo contigo y me encanta todo lo que decís.."

entonces, le interrumpo,

ña Pao: "no me decís todavía como puedo ayudarte"

señora: "y no, quería nomas que sepas lo que están diciendo, pero a mi me dijeron. Yo no estoy de acuerdo"

Ahí perdí la paciencia.

ña Pao: "Mira, te voy a ser bien clara, la verdad es que no me cae bien la gente que hace de mensajera de otros, porque creo que si alguien tiene algo para decirme y tiene las ideas suficientemente claras y no una motivación de mero chisme, va a venir a decirme las cosas en mi cara, y no en el anonimato. Sobre mis opiniones, si escuchas el programa te darás cuenta que yo no ofrezco opiniones que no soliciten. Que digo lo que pienso solamente si la persona me da la libertad de hacerlo, porque por supuesto que no me incumbe dar consejos si no me los piden. Y realmente, yo no tengo tiempo para dedicarme a atender chismes o lo que "dicen que". Y ni si tuviera me dedicaría a eso porque los chismes me aburren mortalmente. Tengo mejores cosas que hacer. Te puedo ayudar en algo mas?"

señora: "emmm, no…"

ña Pao: "genial, que te vaya muy bien. Hasta luego".

Para empezar, las personas que se quedan calladas cuando se habla mal de alguien que no esta presente y no puede defenderse, me cae pésimo. En este caso, decir "y si" equivale exactamente a hablar mal también del ausente, en mi libro. Para continuar, en la iglesia a donde voy nos enseñan a no hablar mal de ninguna otra iglesia, sino a respetar a quienes en ellas se congreguen, sea de la denominación que sea. Y para terminar, pocas cosas me merecen menos respeto que la gente que hace de mensajeros de otros, o que por no animarse a decir algo de frente inventan fuentes falsas.

No doy la talla para chusma de barrio. Me aburro. Y por ahí decepciona, pero me importa muchísimo mas mi vida y los míos, como para preocuparme por lo que digan extraños. Asi que por las dudas, aviso que no sirvo de interlocutora para este tipo de conversaciones. Saludos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Vos tan Cuarto de Milla, yo tan burrito Lambare.


La vida de esta mujer casada no es puro correr de las funciones laborales a las domésticas. De tanto en tanto, hay diversión de chicas, y la historia de hoy empezó así de inocente, una noche de diversión para dos amigas.

Recibí una atenta invitación de la gente del Shopping del Sol para ir acompañada de una amiga a su esplendoroso desfile de Primavera-Verano, el Fashion Experience. De más esta decir que en el trajín rutinario de mi vida, este tipo de cosas representa un absoluto deleite, así que por supuesto, agendamos la fecha, y llegado el día nos encontramos encantadas de la vida y listas para ver lo mas chic de la moda estival en pasarela.

Al entrar al lugar del evento, nos topamos con un pequeño caos, con varias colas de gente para ingresar a los distintos accesos. Nuestras generosas invitaciones marcaban que nuestro acceso era en el VIP, asi que preguntando aqui y alla, nos pusimos en una fila, donde la gente tampoco estaba tan segura, pero como estabamos sobre la hora, nos arriesgamos.

Finalmente entramos, y un acomodador nos lió una pulserita por las muñecas, mientras nos empujaban para adelante. La cantidad de gente era abrumadora, lo cual me complace muchísimo como fanática de la moda. Avanzamos, ya adentro, buscando el acceso a nuestros asientos, cuando llegamos frente a otra acomodadora, que nos pregunta para la mesa de quien vamos. Como no tenía idea de que me hablaba, le miré y le mostré mi invitación mientras otras damas preguntaban a mi alrededor. La señorita, se limitó a liarnos otras nuevas pulseritas y nos metieron al sector en cuestión. 

Ahora, quiero que entiendan que a mi me gusta MUCHO la moda. Y todo lo que tenga que ver con ella. Y estaba absolutamente extasiada de ver a las mujeres más regias de Asunción aunque me daba un poquito de ansiedad tanta esplendidez -eso es para un post futuro, recuerdenme que escriba sobre las mujeres que nos causan ansiedad- pero nada que me quite el gozo. Entonces a mi lado pasa, con la cabellera moviéndose al viento, la piel refulgente bajo las luces y aroma a unicornio, la encantadora Teresita Codas. Teresita Codas es, a mi humilde opinión, la flor de la sociedad asuncena. Es en quien yo pienso como ideal cuando hablo de la hermosa, fina, exótica mujer paraguaya. En jerga ecuestre, es fina como un caballo Cuarto de Milla. Ella y Leryn Franco, que por cierto era presentadora del desfile. Es una de esas mujeres que cuando les ves, te paras un poquito más derecha, y revisas si no tenes pelos de perro en tu ropa, me explico?

Es más o menos en ese momento que me di cuenta que estábamos en el lugar equivocado. Si, teníamos invitaciones para el VIP, pero esto definitivamente era terreno inexplorado. Mi amiga me dijo que se dió cuenta de lo mismo, con los ojos. Rápidamente evaluamos nuestra situación e hicimos lo más sensato: fingimos demencia. Procedimos a sentarnos en uno de los sofás y charlar como quien no quiere la cosa. Al rato llegó la aparente dueña de la mesa, pero nos saludo muy amable, así que alegremente esperamos el inicio del desfile. Que noche nos esperaba, Teté!

Para la ocasión decidi honrar la invitación recibida con mis mejores zapatos, un par hermoso de sandalias Badgley Mischka que son mi más preciada posesión y muestro aqui para su mejor apreciación  En la cúspide del glamour, me reía de lo mas ufana, muy contenta conmigo misma, me decía "mirá ña Pao, entre la crema y nata de la elegancia". Yo, con mis sandalias de diseñador, con mi sobre charolado, con mi perfume Coco Mademoiselle. Giuliana Rancic, movete, se viene ña Pao a cubrir los Oscar. Y así estábamos de lo más acomodadas parloteando, cuando arranca el desfile y aparece un mozo con una de esas bandejas gigantescas, llenas de copas de champagne, para los presentes. 

Todo sucedió en segundos. Segundos eternos, donde ves todo lo que sucede en camara lenta, inexorablemente, inevitablemente. Se tropieza el mozo, y la bandeja da una vuelta en el aire y las copas, todas bailando al son de la bossa nova, dan un vuelco irremediable, sobre la humanidad de quien escribe:

SHHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Por un instante, el mundo paró. Yo miraba en tiempo real, y veía todo congelado: la cara de espanto de mi amiga, los ojos saltones del mozo, las miradas de pavor de las señoras espléndidas, y dos metros mas allá, la expresión horrorizada -y quizás, aunque no sé si lo imagine, decepcionada- de Teresita Codas. Me sentí morir.

Todas las ironías del mundo al unisono, en ese mismo momento. El tiempo se reanudó, y yo, toda empapada de champagne, solo miraba mis zapatos. El mozo, disculpándose profusamente, corrió y volvió con una carretilla de servilletas de papel. Genial, ahora yo parecía un pompom de intercolegial.  La gente me miraba como si fuese una gitana que se coló ahi -lo cual era, un poquito-  y mi amiga, toda calma, me perjuró que mis zapatos iban a sobrevivir, y que si me mantenía respirando, yo también.

Y fue en ese exacto instante, bañada en champagne, pegajosa de secarme con servilletas de papel y por completo mortificada por mi papelón frente a la sociedad, que decidí que no me iba a importar. Que lo peor que podría pasar es que mis zapatos se arruinen, y aparentemente eso no sucedería. Así que aprete fuerte la mano de mi amiga, y aceptamos una copa del champagne que me bañó.

El desfile estuvo precioso. Nos reímos hasta el llanto de lo improbable de los sucesos de esa noche, y al llegar a casa, sequé con secador mis hermosos zapatos. Creo que van a estar bien. 

pd: días después fui a un seminario de Asesoría de Imagen. Entre con la cartera colgándome del codo, con mi mejor expresión de Anna Wintour. Después de pasearme por todo el lugar, que de nuevo estaba lleno de las mujeres más fabulosas de la ciudad, tomo mi asiento y miro hacia abajo: se me había roto de la forma más grotesca el cierre del pantalón. Levanté la cara, transfigurada, y a lo lejos, veo en el mar de damas a quien acababa de ser testigo de mi nuevo e inexplicable bochorno público: Teresita Codas. 

Si alguna vez llegan a presentarnos, voy a tener que trabajar arduamente para explicar que no soy una lunática que escapó del Neurosiquiátrico.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Calma a prueba de llaves


Continuando con el tópico de amigas esplendorosas que me enseñan lecciones de vida, abordado la semana pasada, quiero contarles lo que me paso esta semana estando en compañía de mi querida amiga Cintia. Veran, Cintia es una mujer muy ocupada, gerente de una importante división en una empresa líder del país y ciertamente una de las damas mas glamorosas que conozco, pero tiene esa elegancia inherente, no forzada, y lo que es mas llamativo, humilde. Elegancia humilde? si, esa elegancia que no te refriega en la cara, que no te hace sentir inadecuada o carente de buen gusto o medios para expresarlo.

Entonces, habíamos quedado con mi amiga de encontrarnos para ir a caminar-rapidamente-porque-correr-te-impide-hablar-bien en el Parque de la Salud que esta detrás del Banco Central, y que es uno de mis lugares favoritos para correr. A eso de las 6 de la tarde llegamos y procedimos, previa determinación de hacer 3 vueltas, a empezar el circuito. Cuando hay que ponerse al día el tiempo vuela.

Una hora después, cacareando como gallinas y habiendo llegado a la meta de la jornada, enfilamos para la salida después de haber estirado. Entonces, es cuando mi amiga se percata que no encontraba por ningún lado sus llaves del auto… silencio… le mire con turbación bovina y di media vuelta, procediendo a meter mi cabeza entre los arbustines donde habíamos estirado, pensando lógicamente que la llave se había caído ahí. Nada.

Ahora, que pasa con las cosas que se le caen a uno, que uno vuelve sobre sus pasos y terminan estando siempre en los lugares mas descabellados, y donde lo mas seguro es que no hayamos estado en un principio? una de las explicaciones es la Ley de Murphy, claro. Sea lo que sea, se aplicaba en todo rigor ese día, porque por supuesto, no nos quedo otra que volver a dar una vuelta en el parque, mirando para abajo con pinta de enajenadas, preguntando cada 500 metros a un guardia "señor, no le entregaron una llave por acá?" todos, pero todos los guardias a quienes les preguntamos nos miraban dudosos, como si no fuera creíble nuestra historia y nos gustara andar jorobadas por el Parque, lleno de mujeres de punta en blanco, que nos disparaban las mismas miradas, les diré. 

Como era de esperarse y, a pesar de un empedernido intento de permanecer optimistas, la llave no fue hallada en toda esa interminable vuelta que dimos (nada es mas largo que una vuelta mas a un circuito cuando ya hiciste lo estipulado en el día). Para cuando llegamos al principio de nuevo, había caído la noche, la gente comenzaba a irse y todo tomaba un tinte francamente dramático. 

O quizás me estoy describiendo a mi misma. Ustedes me conocen, tiendo a mostrar normalmente un tinte dramático y un flair para el novelerismo que sinceramente es digno de salario. Estoy segura que si dejaba todo y me iba a tocar las puertas de Televisa, hoy seria villana de novelas. El punto es que miraba a mi amiga, barajando opciones, mientras ella con calma monacal inspeccionaba milimetricamente el baño del lugar y pasmada, me daba cuenta que ella estaba como si todo estuviera completamente normal. Fuimos a la recepción, nada. La casilla principal de guardia, nada. Y yo, exagerada innata, cada vez mas asustada y nerviosa, hablando cada vez mas fuerte "NO PASA NADA!!!! SI ES UNA LLAVE NOMAS, CUANTO DIJISTE QUE CUESTA VOLVER A HACER UNA!?? Y OS SEGURO TE TRAE ENSEGUIDA LA COPIAAJAJAJAJAJAHH!! QUE ANECDOTA!! QUIEN ES ESE SR. QUE NOS MIRA RARO!?? TIENE UN HACHA??  ESE PERRO PARECE UN LUISON!! NO?? VAMOS A MI AUTO QUE VA A APARECER SEGURO AHI!!!".

A modo de disculpa por mi errático comportamiento le dije "me impresiona tu temple". Y ella, sabiendo que yo en su lugar estaría tirada en el piso, clamando a propios y extraños de mi tragedia preguntando si algún día volvería a ver mi hogar, me dijo "no pasa nada, Os va a traer la otra llave y ya, o veremos que hacemos" y llamo a su esposo -un santo varón, que de inmediato partió con la llave de repuesto desde la otra punta de la ciudad-. Eran las 8 y media. Volvimos una ultima vez al ingreso a preguntar si por providencia divina había aparecido la llave y, oh sorpresa! un buen samaritano había encontrado y devuelto. Nos abrazamos como si hubiéramos ganado el dobles de Roland Garros y partimos raudamente cada una por su lado.

Las dos grandes reflexiones que me quedan: 

1. Mantener calma bajo presión es una disciplina. Y es admirable quien logra dominarla, la histeria lo único que hace es nublarte la visión. Y hacerte hablar pavadas, muy fuerte.

2. Hay gente buena todavía, que devuelve llaves de hermosos autos, habiendo podido causar un perjuicio. Y eso renueva mi fe en la humanidad.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Lo bueno de lo malo


Hace una semana vi a una de esas amigas que no importa cuanto tiempo haya pasado de la ultima vez que la viste, parece que no paso ni un solo día, todas tenemos de esas, verdad?. Es una de las personas mas cercanas a mi corazón y nos encontramos con motivo del lanzamiento del nuevo disco de su esposo. Para la ocasión, trate de ponerme linda y llegamos con mi estimado al celebrado evento. Pero cual fue mi sorpresa cuando entro y veo a una mujer despampanante, de rojo rabioso, darse la vuelta y levantarse para abrazarme. Era mi amiga.

No tendría nada de raro que mi amiga se levante a recibirnos ni mucho menos, mi sorpresa en realidad no era por eso. Era porque esta bella dama estaba ESTUPENDA. Con 16 kilos menos de peso, la piel lustrosa y la cara radiante, esta era definitivamente la versión mejoradisima de mi querida amiga, a quien no había visto en unos 6 meses. Y como yo tengo la bendición y la cruz de no poder disimular en mi cara lo que pienso -jamas, siempre se me nota todo- le dije nomas de entrada lo que estaba pensando: "Yam, estasestupendanopuedocreertenesquecontarmequehicisteYA!". Ella, que conoce mi corazón como su mano, tiro una carcajada al aire y nos guio a nuestra mesa, donde me comento la fuente de su maravilloso makeover.

Lo que me dijo fue tan profundo en su sabiduría y dicho con tanto amor que hasta ahora, que me siento a escribir, me sigo asombrando. Me comento que poquitos días después de la ultima vez que nos vimos, comenzo a sentir fortísimos dolores de espalda, tan agudos que la inmovilizaron, y que para desplazarse sin ayuda la obligaban a caminar como los bebes, a gatas. Al consultar al respecto de los dolores, que no pasaban con absolutamente nada, le dijeron que era una hernia. La hernia requería un reposo severo, en cama moviendo lo mínimo, por lo menos por tres meses. 

Durante estos tres meses su apetito -o mas bien, gusto empedernido por comer- disminuyo muchísimo. Como lo ultimo que quería era sentirse pesada, encima de tener que estar confinada a su cama, comía sano, fruta, verdura, tomaba agua para mantenerse hidratada. Y así pasaron los meses hasta que el medico recomendó arrancar con algún tipo de ejercicio que pueda ayudar a fortalecer su columna. Se decidio por pilates reformer. Como comprendía la seriedad de la cuestión, no se hizo la remolona y con colosal fuerza de voluntad, a las 6 en punto estaba día tras día en su gym lista para su clase. En total, en todos esos meses, perdió 16 kilos.

Pero lo que me voló la cabeza fue la gratitud con la que me contaba el dolor que tuvo que pasar. Me dijo que para ella resultaba un desafio muy grande el cuidarse en lo que comía -para quien no?- y que no había forma de juntar determinación suficiente para ir al gimnasio o hacer algún tipo de actividad física. Me contó que ella veía como una enfermedad que parece un castigo o una maldición, para ella fue una bendición que le permitió apreciar el dolor de una forma distinta. Lo que sana no habría podido hacer por falta de disciplina y fuerza de voluntad, lo pudo hacer por una enfermedad. Que impresionante madurez y sabiduría. Yo apenas tengo el indicio de un estornudo ya me rasgo las vestiduras mientras levanto la mano cerrada en puño al cielo, gritando "paaaaar queeeeeee!!!". Jamas de los jamases se me ocurriría estar agradecida por haber enfrentado una enfermedad. Que manera de abrazar la vida.

Que todas las cosas -inclusive las que a nuestros ojos son malas- ayudan a bien, es lo que cree y practica esta mujer formidable. Hace meses ya esta sana, pero la disciplina se convirtió en habito y sigue todos los días firme a las 6, lista para hacer su pilates.  También come mucho mejor, y sigue disfrutando lo que le gusta, pero aprendió a medirse de manera que pueda seguir disfrutando también de lo que ve cuando se mira al espejo. Y debo decir que la espectacularidad que se ve ahora, no hizo otra cosa que igualar lo que hay dentro de ella.

Realmente, esta historia no se trata de que antes mi amada Yamili era gordita y ahora es una esbelta pinup. No quiero que se pierdan en el contexto o que parezca una detraccion a la gordura de las mas susceptibles.. Si vos estas pasada de peso, sos feliz así, y tu salud no se ve en riesgo, fabuloso. Lo mío pasa porque odio que mi cuerpo me impida hacer cosas, me importa mucho mi salud, años atrás tuve mis tiempos de -muchos- kilos de mas, y no pienso volver a ver esos números en la balanza nunca mas.  Lo que rescato hoy es que una mujer valiente, no se quedo a darse un baño en las aguas de la autocompasion, y vio en una etapa de crisis una oportunidad para alcanzar algo que era importante para ella. Y eso es digno de admirar.

pd: Feliz Primavera!

lunes, 10 de septiembre de 2012

Cocina para inoperantes domesticas. Cena en 10 minutos.

Como están, queridas? -dicho con tono Sarita Garofalo-. De regreso al blog después de algunos dias de cosas no tan lindas de contar, que eventualmente voy a encontrar la forma de hacerlo. Pero hoy, vengo con una propuesta gastronomica.

Debido al inesperado afecto con que fue recibida mi primera instalación  de Cocina para inoperantes domesticas, hoy regreso con una nueva entrega. Si bien mis habilidades en la cocina mejoraron exponencialmente desde ese primer post, mi regla numero uno sigue siendo: pasar el menor tiempo posible esclavizada cocinando. Estar en la cocina, si. Pasarme la noche cocinando, no.

En esta ocasión, gustosa les presento la receta y el paso a paso de una adaptación que hice del plato de mi muy admirado Jamie Oliver: Papas al vapor con cilantro y queso crema.

Primero, que necesitamos?

-papas (pueder ser dos, cuatro, seis, las que uds gusten)
-sal
-medio limon
-cilantro, mas conocido en Paraguay como Kuratu
-dos cucharadas de queso cremoso (el que se unta)
-manteca (para los gorditos que gusten)
-papel film (en la gondola del super)

Una vez que tenemos todo listo, arrancamos! Pongan un cronometro, porque van a tener una cena lista tan rapido que les va a dar vuelta la cabeza.

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