Cuando leí por primera vez Marley and me, me robó el corazón. Pero más me robó el corazón la historia de una familia con tantas dificultades y un matrimonio joven con tantas luchas como nosotros, pero que a diferencia de los demás, se negaron a solucionar las cosas con un fácil corte y chau. Nosotros pensamos igual.
Hacía mucho tiempo Horacio venia insistiendo con el sueño del perro (recién casados, casa, perrito, la foto perfecta para el álbum).. el problema era que el perro soñado de Horacio era un labrador. Y yo acababa de terminar de leer este libro en cuestión, y tengo que admitir que tenía mis reservas con el tema de que los labradores tienen exceso de energía, mucho más allá de los niveles de aguante nuestros, los cuales casi siempre garantizan destrucción del hogar y alrededores. Y, mascota tierna o no, no hay manera en este mundo que yo tolere que alguien siquiera mire mal en dirección a mis adorados tacos altos. Horacio me decía que era cuestión de que tenga lugar para correr y jugar y de ser suficientemente firmes en la disciplina con el.
Finalmente, uno de esos días que mejor nos hubiéramos quedado en casa a limpiar el patio , salimos a hacer los mandados clásicos de los sábados. Vaya a saber porqué, terminamos en el vivero de la ciudad, mirando plantas y aunque quien me conozca sabe que yo no puedo distinguir una tuna de un lapacho, terminamos saliendo del lugar con una floreciente cala. Y como quien no quiere la cosa, nos dimos una vuelta por cierta conocida feria de mascotas, donde nos dijimos íbamos a “mirar nomás, a ver los cachorritos”. Les voy a ahorrar los detalles y les voy a contar que salimos con una bola amarilla y peluda, la cosa más linda que vi jamás. Queridos, así llegó Mateo a nuestras vidas.
Por supuesto, desde el principio y como buenos consumistas, compramos cuanto juguete vimos, correa y collar bien llamativos “para que a el le guste usar”, una cama turquesa con cuadritos de colores, platito de agua y comida, libros de disciplina y demás parafernalia perruna. Mateo llegó al hogar y como buen labrador, comenzó a oler todo de arriba abajo hasta que decidió que estaba contento con las instalaciones, y nos dio una de esas miradas que podían conseguir lo que sea que el quiera de sus dos dueños, adultos responsables.
Así empezó una de las más stressantes, memorables y felices épocas de nuestra vida de casados. Mateo nos levantaba de madrugada para sacarlo afuera a hacer pipí (Hori en el patio a las 4 de la mañana en bóxers festejando a Mateo: “pipí en el patio, bieeen Mateo!!!”, es una de esas cosas que me convenció que aunque tenemos cero preparación para tener bebés, vamos a estar bien cuando suceda). Mateo siguiendo a Hori aunque sea que se haya ido al baño dos segundos. Mateo y su primer ladrido. La mirada tierna de Mateo, su sonrisa (si, los perros sonríen). Mateo tratando de correr y dando saltitos. Mateo mordiendo las patas de las sillas y rajando al escuchar mi grito.
Nosotros corriendo detrás, muertos de risa, para castigarle. Mateo lamiendo mi mano para que me despierte, aunque sea domingo, puntualmente a las 7 de la mañana. Mateo escondido en el costado de la cama donde duerme Hori. Mateo fiel, corriendo a encontrarnos cuando llegábamos de la oficina. Mateo lamiendo sin piedad, moviendo la cola cual hélice de lancha. Yo saliendo cada mediodía disparada , con la excusa de darle de comer a Mateo, no vaya a ser que se desnutra el perro, pero sabiendo dentro de mí que solamente quería verle y contarle de mi día (prometo que me entendía), y mirar dentro de sus ojos de amor. Yo desesperada gritando “NO LE PEGUES AL PERRO!!” cuando Hori intentaba corregirle por algo. No hubo ni habrá perro más adorable, inteligente y bonachón. Nuestra casa era el lugar perfecto, porque por fin la familia estaba completa.
Los que no sean pro-perros no van a entender jamás lo que te pasa.. que te ves a vos mismo reflejado en esa mirada llena de la confianza más absoluta, de casi poder escuchar “sos mi mejor amigo, me vas a cuidar”. Mateo movió algo dentro de nosotros que no conocíamos, y ciertamente sacó lo mejor que teníamos dentro, porque aparte del otro, alguien indefenso nos necesitaba, y nos amaba absolutamente sin reservas.
Y como contar más anécdotas pone en riesgo de humedad al teclado de la compu, les resumo la historia contándoles que en el más absurdo de los desenlaces, de venida de un viaje al campo, Mateo empezó a estar más y más decaído, mientras nosotros nos mentíamos diciendo “está cansado, va a dormir y va a estar bien”. En una sola noche, vimos a nuestro amado cachorro irse de nuestras manos, una noche que Horacio pasó dormido en el piso, a su lado, acariciando su hermoso pelaje, y que yo pasé llorando sin consuelo en el cuarto, rogándole al Señor que por favor no nos quite a nuestro perrito. Nos dejó al día siguiente, esperando lo suficiente para que yo le dé un beso y le diga en la cama de urgencias de la veterinaria “nos vemos pronto, amigo peludo, te quiero mucho, no te olvides de nosotros”. Hasta hoy no sabemos que le pasó, y esa gente inepta fue incapaz de decirnos, lo cual no nos hubiera consolado, pero nos daría una explicación.
Todavía hay un vacío en casa… y todavía pienso en el hermoso amigo que por dos meses nos completó, nos robó el corazón y nos enseñó que el día que seamos papás, si nos disciplinamos a no darle absolutamente todo lo que nos pida cuando nos mire con esos ojos de luna, no vamos a hacer un pésimo trabajo, después de todo.
pd:al que se pregunte qué pasó con la cala..está viva y muy verde en el jardín, y cuando le miro no puedo evitar el pensamiento cursi de que es "la cala de Mateo"..
historias e histerias de una (joven) señora absolutamente ordinaria, pero siempre entretenida..
viernes, 17 de julio de 2009
lunes, 6 de julio de 2009
tiempo
Diez minutos no pasan nunca, cuando hacés cola en el banco.
Pasa volando, hablando con ESA persona en el teléfono, o el messenger
Seis meses..mamá sentada en frente a su compu, contando cada minuto como si fueran años para que vuelva, escuchando los ruidos del portón..
Seis meses, que Dagggmy jura fueron días, y mientras remolonea se rehúsa a hacer sus maletas de vuelta al hogar, porque ahora no sabe donde era eso exactamente..
Dos años, puede ser la transición de vida de alguien, un parpadeo y nuevo peinado
Son dos siglos para Alex, que vive en el norte, pero su casa es en el sur, y que mira las noticias en la web, porque tu país es aquel lugar de donde mirás las noticias..
Un día, puede sentirse una vida..y una vida perdida si estás sentada en un escritorio, pensando en tus muchos sueños perdidos y tus demasiadas responsabilidades encontradas
Se siente como viento que pasa volando, cuando es sábado y tenés el día para vos
Una hora, esperando que te atiendan en la sala de espera del doctor es eterna..
Una hora descifrando las vueltas del querer, es un suspiro..
Si una vida contigo suena a poco.. una vida sin vos.. que sería?
Pasa volando, hablando con ESA persona en el teléfono, o el messenger
Seis meses..mamá sentada en frente a su compu, contando cada minuto como si fueran años para que vuelva, escuchando los ruidos del portón..
Seis meses, que Dagggmy jura fueron días, y mientras remolonea se rehúsa a hacer sus maletas de vuelta al hogar, porque ahora no sabe donde era eso exactamente..
Dos años, puede ser la transición de vida de alguien, un parpadeo y nuevo peinado
Son dos siglos para Alex, que vive en el norte, pero su casa es en el sur, y que mira las noticias en la web, porque tu país es aquel lugar de donde mirás las noticias..
Un día, puede sentirse una vida..y una vida perdida si estás sentada en un escritorio, pensando en tus muchos sueños perdidos y tus demasiadas responsabilidades encontradas
Se siente como viento que pasa volando, cuando es sábado y tenés el día para vos
Una hora, esperando que te atiendan en la sala de espera del doctor es eterna..
Una hora descifrando las vueltas del querer, es un suspiro..
Si una vida contigo suena a poco.. una vida sin vos.. que sería?
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divagues
martes, 30 de junio de 2009
Obsesión
Tengo que admitir.. de todas las cosas que pensé que me podían pasar, esto es lo último.
Cuando los Loco mía eran la versión latina y poco definida sexualmente de los New kids on the block y todas desmayaban con el movimiento de sus abanicos, yo suspiré de tedio y miré a otra dirección.
Cuando las Spice Girls reinaban en el mundo y todos andaban con esos ridículos zapatos de plataforma y ensayando coreografías de “wannabe”, yo ni moví las pestañas.
Cuando Ricky Martin lanzaba “livin la vida loca”, Madonna se declaraba enamorada de el, y tomaba por asalto los Grammy del 2000 (o era del 2001?) bostecé y partí a leer La Babosa.
Cuando todos salían desmayados de las salas de cine al ver Titanic, y la parafernalia atacaba al mundo de forma tal que encontrabas la cara de Leonardo di Caprio en encendedores (todavía sigue sin gustarme, aunque con los años lo encuentro levemente digerible, a di Caprio, no a los encendedores) yo me partí de risa con mi hermano y nos comimos una pizza de Pancholos cada uno.
Pero esto.. empezó durante un viaje al campo donde para entretenimiento solo teníamos la mac de Hori y las películas que bajó de Amilcar (salud, pequeño saltamontes) entre las cuales estaba el fenómeno adolescente post-Harrypotteriano: Twilight. La vimos sin otra actividad en perspectiva, y mientras decidía que Robert Pattinson está creciendo muy bien (lo conocí en su faceta de actor de soporte con la saga de Harry Potter y el delirio de enamoramiento platónico de Dagggmy que me llevó arrastrada al cine y a ver las películas en casa quichicientas veces) y Kristen Stewart tiene un solo rango actoral, empecé a prestar atención a los parlamentos, y a un ligero aleteo en mi estómago (podía ser hambre en ese momento, no sé).. finalmente, y de regreso y a salvo en la urbe, o lo que sea que tengamos en Asunción, empecé a investigar, y resultó que un grupo de compañeras de la agencia estaban en nivel obsesión con la historia. Recibida con el grito incrédulo de “TODAVIA NO LEISTE LOS LIBROS!?? LEEEEEE” decidí poner ojos a la obra y empecé con el primero de los 4 y medio que forman la saga de Stephenie Meyer, mamá ama de casa convertida en sensación literaria. Terminé los 4 y medio en dos semanas de leer sin dormir y dando una atención mediocre a cualquier otra cosa en mi vida.
El resto es un viaje del que todavía no me bajo. Volví a recordar como me sentí a los 16 y la sensación de abandono absoluto en la primera infatuación. La sensación de quemazón sin sentido que solo volví a experimentar cuando tuvo todo el sentido y yo estaba en dominio completo de mis facultades y emociones (Dios, y Hori). El motivo es leer una historia de la insulsa chica que a sus ojos no es la más linda del colegio (no lo fuimos todas?), pero que curiosamente se arregla para llamar la atención de propios y extraños. Y la creación de uno de los personajes masculinos más nobles, torturados, tiernos y generosos que leí en mucho tiempo. No va a ganarse el Nobel de literatura.. pero me agarró (para frustración de Hori, que sospecho tenía en mejor estima mi capacidad de selección en materia de libros), y me llevó de regreso a la adolescencia, a sentirme incómoda en mi propia piel, debatirme entre querer toda la atención y no querer que me mire nadie y recordar lo que se sentía pensar que me moriría sin remedio si mi amado me abandonara. Está bueno, pero eso no significa que voy a hacer apología como miles de blogs alrededor del planeta, ni a hacer campaña para que la segunda parte de la saga rompa récords de taquilla en el cine. Simplemente ahora está bueno para mí, y ya que estamos y este es un blog y por lo tanto puedo escribir lo que me da la regalada gana, comparto con las que quieran (y el que quiera pero se rehúse a admitirlo) las frases más adorables que encontré del absolutamente imposible Edward. Enjoy:
I struggled to find words to name the feelings that flooded through me, but I had no words strong enough to hold them. For a long moment I drowned in them. When I surfaced, I was not the same man I had been
Did she hear how my voice wrapped around her name like a caress?
And by the way, I adore you…in frightening, dangerous ways
I love you too much, for your good or mine
Love doesn´t always come in convenient packages
Anything that pleased her was in my good graces
Human eyes were clouded, they saw nothing clearly. How could this small-minded woman find my physical lures-snares for prey-so attractive, and yet be unable to see the soft perfection of the girl beside me?
My silent heart swelled with hope more intense than I could ever remember
I stared into her eyes, wide under the think fringe of lashes, and yearned for sleep. Not for oblivion, as I had before, not to escape boredom, but because I wanted to dream. Maybe, if I could be unconscious, if I could dream, I could live for a few hours in a world where she and I could be together. She dreamed of me. I wanted to dream of her.
She was in pain. How had I allowed this?
She couldn´t love me the way I loved her –such an overpowering, all-consuming, crushing love would probably break her fragile body.
And being with her was the greatest happiness I´ve ever known.
How could she not realize that she was the most beautiful, most exquisite..those words weren´t even enough.
Her existence alone was excuse enough to justify the creation of the entire world.
Cuando los Loco mía eran la versión latina y poco definida sexualmente de los New kids on the block y todas desmayaban con el movimiento de sus abanicos, yo suspiré de tedio y miré a otra dirección.
Cuando las Spice Girls reinaban en el mundo y todos andaban con esos ridículos zapatos de plataforma y ensayando coreografías de “wannabe”, yo ni moví las pestañas.
Cuando Ricky Martin lanzaba “livin la vida loca”, Madonna se declaraba enamorada de el, y tomaba por asalto los Grammy del 2000 (o era del 2001?) bostecé y partí a leer La Babosa.
Cuando todos salían desmayados de las salas de cine al ver Titanic, y la parafernalia atacaba al mundo de forma tal que encontrabas la cara de Leonardo di Caprio en encendedores (todavía sigue sin gustarme, aunque con los años lo encuentro levemente digerible, a di Caprio, no a los encendedores) yo me partí de risa con mi hermano y nos comimos una pizza de Pancholos cada uno.
Pero esto.. empezó durante un viaje al campo donde para entretenimiento solo teníamos la mac de Hori y las películas que bajó de Amilcar (salud, pequeño saltamontes) entre las cuales estaba el fenómeno adolescente post-Harrypotteriano: Twilight. La vimos sin otra actividad en perspectiva, y mientras decidía que Robert Pattinson está creciendo muy bien (lo conocí en su faceta de actor de soporte con la saga de Harry Potter y el delirio de enamoramiento platónico de Dagggmy que me llevó arrastrada al cine y a ver las películas en casa quichicientas veces) y Kristen Stewart tiene un solo rango actoral, empecé a prestar atención a los parlamentos, y a un ligero aleteo en mi estómago (podía ser hambre en ese momento, no sé).. finalmente, y de regreso y a salvo en la urbe, o lo que sea que tengamos en Asunción, empecé a investigar, y resultó que un grupo de compañeras de la agencia estaban en nivel obsesión con la historia. Recibida con el grito incrédulo de “TODAVIA NO LEISTE LOS LIBROS!?? LEEEEEE” decidí poner ojos a la obra y empecé con el primero de los 4 y medio que forman la saga de Stephenie Meyer, mamá ama de casa convertida en sensación literaria. Terminé los 4 y medio en dos semanas de leer sin dormir y dando una atención mediocre a cualquier otra cosa en mi vida.
El resto es un viaje del que todavía no me bajo. Volví a recordar como me sentí a los 16 y la sensación de abandono absoluto en la primera infatuación. La sensación de quemazón sin sentido que solo volví a experimentar cuando tuvo todo el sentido y yo estaba en dominio completo de mis facultades y emociones (Dios, y Hori). El motivo es leer una historia de la insulsa chica que a sus ojos no es la más linda del colegio (no lo fuimos todas?), pero que curiosamente se arregla para llamar la atención de propios y extraños. Y la creación de uno de los personajes masculinos más nobles, torturados, tiernos y generosos que leí en mucho tiempo. No va a ganarse el Nobel de literatura.. pero me agarró (para frustración de Hori, que sospecho tenía en mejor estima mi capacidad de selección en materia de libros), y me llevó de regreso a la adolescencia, a sentirme incómoda en mi propia piel, debatirme entre querer toda la atención y no querer que me mire nadie y recordar lo que se sentía pensar que me moriría sin remedio si mi amado me abandonara. Está bueno, pero eso no significa que voy a hacer apología como miles de blogs alrededor del planeta, ni a hacer campaña para que la segunda parte de la saga rompa récords de taquilla en el cine. Simplemente ahora está bueno para mí, y ya que estamos y este es un blog y por lo tanto puedo escribir lo que me da la regalada gana, comparto con las que quieran (y el que quiera pero se rehúse a admitirlo) las frases más adorables que encontré del absolutamente imposible Edward. Enjoy:
I struggled to find words to name the feelings that flooded through me, but I had no words strong enough to hold them. For a long moment I drowned in them. When I surfaced, I was not the same man I had been
Did she hear how my voice wrapped around her name like a caress?
And by the way, I adore you…in frightening, dangerous ways
I love you too much, for your good or mine
Love doesn´t always come in convenient packages
Anything that pleased her was in my good graces
Human eyes were clouded, they saw nothing clearly. How could this small-minded woman find my physical lures-snares for prey-so attractive, and yet be unable to see the soft perfection of the girl beside me?
My silent heart swelled with hope more intense than I could ever remember
I stared into her eyes, wide under the think fringe of lashes, and yearned for sleep. Not for oblivion, as I had before, not to escape boredom, but because I wanted to dream. Maybe, if I could be unconscious, if I could dream, I could live for a few hours in a world where she and I could be together. She dreamed of me. I wanted to dream of her.
She was in pain. How had I allowed this?
She couldn´t love me the way I loved her –such an overpowering, all-consuming, crushing love would probably break her fragile body.
And being with her was the greatest happiness I´ve ever known.
How could she not realize that she was the most beautiful, most exquisite..those words weren´t even enough.
Her existence alone was excuse enough to justify the creation of the entire world.
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cosas de chicas,
obsesiones
Ataque de los part-time zombies
Qué dispositivo hay en el cerebro de los hombres que los incapacita a dar respuestas coherentes a ciertas horas del día?
Cada uno de ellos tiene una programación particular, por supuesto, no voy a cometer el faux pas de meterlos a todos en la misma bolsa, no me vayan a caratular como feminista amargada y obtusa; pero según mi recientemente adquirido status de miembro de una oficina en la que la blatante mayoría somos mujeres y tenemos la posibilidad de observar a nuestros queridos compañeros de cerca debido a la cantidad grotesca de tiempo que pasamos juntos a diario, llego a esta conclusión.
Los hombres tienen un rango de reacción menor, cercano al sueño REM, a horas específicas del día, diferentes horarios en cada caso, puede ser, pero igual característica en todos y cada uno.
El otro día, había estado recuperándome de una poco común gripe, de esas que me agarran una vez al año y me forzan a soportar el tedio de quedarme quieta en la cama y tener que leer libros que por la situación forzosa de inmovilidad, me resultan insulsos (por muy interesantes que me parecieran antes o después).. en síntesis, Hori había superado sus habilidades de enfermero con un despliegue impresionante de sopita en sobre (la tipo crema, la simple me da asquito) con tostaditas y mantenerme liada cual rollo primavera con una frazadita en el sofá. En algún momento tenía que terminar y volver a la rutina.
Cada uno de ellos tiene una programación particular, por supuesto, no voy a cometer el faux pas de meterlos a todos en la misma bolsa, no me vayan a caratular como feminista amargada y obtusa; pero según mi recientemente adquirido status de miembro de una oficina en la que la blatante mayoría somos mujeres y tenemos la posibilidad de observar a nuestros queridos compañeros de cerca debido a la cantidad grotesca de tiempo que pasamos juntos a diario, llego a esta conclusión.
Los hombres tienen un rango de reacción menor, cercano al sueño REM, a horas específicas del día, diferentes horarios en cada caso, puede ser, pero igual característica en todos y cada uno.
El otro día, había estado recuperándome de una poco común gripe, de esas que me agarran una vez al año y me forzan a soportar el tedio de quedarme quieta en la cama y tener que leer libros que por la situación forzosa de inmovilidad, me resultan insulsos (por muy interesantes que me parecieran antes o después).. en síntesis, Hori había superado sus habilidades de enfermero con un despliegue impresionante de sopita en sobre (la tipo crema, la simple me da asquito) con tostaditas y mantenerme liada cual rollo primavera con una frazadita en el sofá. En algún momento tenía que terminar y volver a la rutina.
miércoles, 24 de junio de 2009
queriendo volver..
pasaron unos meses...unos muchos.. pero no por eso se me agotaron las historias.. es más, creo que son tantas que con el fin de evitar el olvido (porque ya se me olvidaron unas cuantas) voy a intentar volver..
de a poquito, porque volver no siempre es fácil..
de a poquito, porque volver no siempre es fácil..
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historias
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