Qué será lo que pasa dentro de nuestras cabezas, que los humanos no podemos conformarnos con un estado de quietud?
Ejemplo, cuando empezamos una comida, por riquísima que sea, pensamos en el postre, cuando vemos una película, empezamos a especular con el final, cuando plantamos una plantita, queremos ver las flores, vemos una serie donde los protagonistas se quieren y ya nos aburre, queremos tragedia, porque ver la felicidad ajena nos da demasiada envidia como para aceptarla durante mucho tiempo.
Algo más o menos parecido sucede con cierta gente que uno encuentra a partir del día uno del noviazgo a lo largo y ancho de la duración de tu relación.
Veamos, lo primero que pasa cuando anunciás que estás entrando en una relación seria es que surjan las clásicas consultas de “cuando se casan?” , cuando finalmente ponés una fecha de boda la pregunta es “cuando van a tener bebes?” y esta pregunta se magnifica al punto que, una vez consumada la boda, no van a dejar de preguntarte lo mismo ni aunque les expidas una certificado de infertilidad.
historias e histerias de una (joven) señora absolutamente ordinaria, pero siempre entretenida..
miércoles, 7 de octubre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
Misóginos en el siglo 21? Que out, Darling.
Como les estuve contando, estoy en los primeros días de una nueva experiencia laboral. Recién salida del horno en la agencia, aterricé en un lugar donde, a pesar de que apenas llevo cerca del mes, estoy aprendiendo veloces lecciones de situaciones que me explotaron en la cara ni bien puse pie acá.
Ahora lo que me sorprende y me llama poderosamente la atención es lo que tengo para informar: debo decir que, muy a pesar de los movimientos por la liberación de la mujer, los derechos igualitarios y demás, en ciertos lugares del planeta (y del país en particular) se aglomeran unos cuantos neanderthals que piensan que el lugar de las mujeres es la cocina o pariendo una tonelada de hijos suyos, y no un ambiente de trabajo donde deban compartir su espacio y mucho menos, tratarlas como iguales.
Me impresionó mucho, y tomé como el típico síndrome de “pago por derecho de piso” el trato (maltrato o carencia absoluta de trato) que ví y recibí en la primera semana de mis mañanas. Lo dejé pasar, estaba demasiado extasiada por el prospecto de lograr entrar a un lugar donde puedo hacer lo que estudié para hacer como para dejar que unas cuantas miradas airadas me afectaran. Dicho sea de paso, el tema ese de pago por derecho de piso me parece una absoluta ridiculez y una forma socialmente legalizada de discriminación que no encaja en lo más mínimo con gente que prentende ser sofisticada o básicamente civilizada.
Pero pasó la segunda, y la tercera semana..y hoy me siento, pensando los caminos que tomó este blog, que inicialmente iba a contar mis aventuras en el muy chiquito mundo de mi casa, y finalmente está resultando ser un pintoresco desvarío de mi paso por más lugares del que imaginé. Y, fiel al amor por la profesión, y a mi poco ortodoxa forma de aplicarla a diario en todo lo que hago, tengo que preguntarme: es realmente necesario el odio o la aversión hacia una mujer, solo por el hecho de que esta lo sea? Porque de moda sabemos que ya no está.
Y me tengo que preguntar también cuál es la historia del miedo profesional que una completa extraña puede causarle a gente que no solo es talentosa y brillante en lo que hace, sino que lleva una feroz delantera en el medio, considerando que esta servidora no sólo se tomó un año sabático obligado, sino que tiene un solo campo de “expertise” en el periodismo (y ni tanto, no es para tirar manteca al techo lo mío, queridos), al lado de gente que quizás tenga la misma edad, pero lleva tres cabezas de delantera.
No me hago la humilde, los amigos saben que de eso no tengo un pelo. Estoy sorprendida… y llevo días tratando de encontrarle sentido a una escena complicada y que no encaja, no sólo por el desubique cronológico (silbatinas tipo “cállese” cuando la única mujer en el la oficina habla? Eso es TAN años 60, y todavía el patetismo de hacerlo desde la oficina de al lado, sin mostrar la carita, así somos todos muy machos, no querido? o las risas de hiena y las miradas compinches de “las mujeres son unas estúpidas, deberían quedarse en la casa y limpiar” cuando hago preguntas que para ellos son obvias, pero que para mí son necesarias, porque nunca tuve que saber de cables o conexiones de consolas, y el que me sienten en una isla no hace que lo asimile directamente por ósmosis) sino por la falta de sentido de los ataques gratuitos si es que de verdad estos badulaques piensan que las mujeres somos el sexo débil.
Estoy shockeada de ver que hay lugares donde los hombres no se dieron por enterados, que llegó el sufragio femenino universal, la liberación de la mujer, la admisión de ambos sexos en puestos laborales igualitarios, inclusive gerenciales y de directorio, en fin, no hace falta que los ponga al día..y a los que hace falta poner al día, dudo seriamente que lleguen a leer el blog, es más, dudo que estén conscientes de la existencia de estas herramientas, del social media, del 2.0, de la evolución y demás. Deben estar muy ocupados comiéndose los piojos mutuos y pegando con grandes mazos en el piso al grito de UGA UGA, y los dejo que sean felices, total, para mucho más no les ha de dar.
Pd: igual hay compañeros (odio que esa palabra ahora tenga connotación socialista, así que lo ignoro por completo) que se están portando regio, o que simplemente me tratan normal, y a los cuales evidentemente el saco de esta historia no les queda, por lo cual no deberían sentirse aludidos de llegar a leer este post. Lo cual dudo de igual forma.
Ahora lo que me sorprende y me llama poderosamente la atención es lo que tengo para informar: debo decir que, muy a pesar de los movimientos por la liberación de la mujer, los derechos igualitarios y demás, en ciertos lugares del planeta (y del país en particular) se aglomeran unos cuantos neanderthals que piensan que el lugar de las mujeres es la cocina o pariendo una tonelada de hijos suyos, y no un ambiente de trabajo donde deban compartir su espacio y mucho menos, tratarlas como iguales.
Me impresionó mucho, y tomé como el típico síndrome de “pago por derecho de piso” el trato (maltrato o carencia absoluta de trato) que ví y recibí en la primera semana de mis mañanas. Lo dejé pasar, estaba demasiado extasiada por el prospecto de lograr entrar a un lugar donde puedo hacer lo que estudié para hacer como para dejar que unas cuantas miradas airadas me afectaran. Dicho sea de paso, el tema ese de pago por derecho de piso me parece una absoluta ridiculez y una forma socialmente legalizada de discriminación que no encaja en lo más mínimo con gente que prentende ser sofisticada o básicamente civilizada.
Pero pasó la segunda, y la tercera semana..y hoy me siento, pensando los caminos que tomó este blog, que inicialmente iba a contar mis aventuras en el muy chiquito mundo de mi casa, y finalmente está resultando ser un pintoresco desvarío de mi paso por más lugares del que imaginé. Y, fiel al amor por la profesión, y a mi poco ortodoxa forma de aplicarla a diario en todo lo que hago, tengo que preguntarme: es realmente necesario el odio o la aversión hacia una mujer, solo por el hecho de que esta lo sea? Porque de moda sabemos que ya no está.
Y me tengo que preguntar también cuál es la historia del miedo profesional que una completa extraña puede causarle a gente que no solo es talentosa y brillante en lo que hace, sino que lleva una feroz delantera en el medio, considerando que esta servidora no sólo se tomó un año sabático obligado, sino que tiene un solo campo de “expertise” en el periodismo (y ni tanto, no es para tirar manteca al techo lo mío, queridos), al lado de gente que quizás tenga la misma edad, pero lleva tres cabezas de delantera.
No me hago la humilde, los amigos saben que de eso no tengo un pelo. Estoy sorprendida… y llevo días tratando de encontrarle sentido a una escena complicada y que no encaja, no sólo por el desubique cronológico (silbatinas tipo “cállese” cuando la única mujer en el la oficina habla? Eso es TAN años 60, y todavía el patetismo de hacerlo desde la oficina de al lado, sin mostrar la carita, así somos todos muy machos, no querido? o las risas de hiena y las miradas compinches de “las mujeres son unas estúpidas, deberían quedarse en la casa y limpiar” cuando hago preguntas que para ellos son obvias, pero que para mí son necesarias, porque nunca tuve que saber de cables o conexiones de consolas, y el que me sienten en una isla no hace que lo asimile directamente por ósmosis) sino por la falta de sentido de los ataques gratuitos si es que de verdad estos badulaques piensan que las mujeres somos el sexo débil.
Estoy shockeada de ver que hay lugares donde los hombres no se dieron por enterados, que llegó el sufragio femenino universal, la liberación de la mujer, la admisión de ambos sexos en puestos laborales igualitarios, inclusive gerenciales y de directorio, en fin, no hace falta que los ponga al día..y a los que hace falta poner al día, dudo seriamente que lleguen a leer el blog, es más, dudo que estén conscientes de la existencia de estas herramientas, del social media, del 2.0, de la evolución y demás. Deben estar muy ocupados comiéndose los piojos mutuos y pegando con grandes mazos en el piso al grito de UGA UGA, y los dejo que sean felices, total, para mucho más no les ha de dar.
Pd: igual hay compañeros (odio que esa palabra ahora tenga connotación socialista, así que lo ignoro por completo) que se están portando regio, o que simplemente me tratan normal, y a los cuales evidentemente el saco de esta historia no les queda, por lo cual no deberían sentirse aludidos de llegar a leer este post. Lo cual dudo de igual forma.
Etiquetas:
histerias
miércoles, 2 de septiembre de 2009
no de nuevo!
Bueno, tengo que dar otro volantazo, y visto y considerando que no estuve subiendo nada al blog últimamente, tengo que darles el update velozmente.
Harta de las tilingadas y malos tratos varios de cierto cliente, que por respeto a mis ex jefes no voy a mencionar, hace un mes me plante con el corazón encogido y resoluto a presentarle mi renuncia a C. El me miró y como siempre, tomó mi renuncia en broma (en todo el año que estuve con ellos, habré renunciado unas 36 veces, mas o menos) hasta que vió que en mi mano, apretada fuerte, estaba una carta. Por una vez, no nos peleamos, sino que entendió y terminó la charla con un “dejame digerir esto”. Fue un mes de correr para todos lados y de cerrar un ciclo que me transformó para siempre. Algún día voy a contar las anécdotas que viví con el equipo On. Y, oh atájense, cuando llegue ese día.
Así que nuevamente me encontraba desempleada y buscando un lugar nuevo que me reciba, y les voy a ahorrar los detalles, gente de un medio muy amable y completamente optimista sobre mis cualidades, puso garras de una manera notable y me sumó a su equipo.
Escribo hoy, mi primer día para decirles que de vuelta tengo las benditas mariposas en el estómago y la sensación de vértigo que te da cuando volvés a hacer lo que te gusta, lo que te quema el corazón.. es difícil explicar porqué el hablar a los demás, el poder decir lo que pensás, el compartir ese tiempo con ellos y volverte una partecita de su día puede ser aquello que querés hacer por el resto de tu vida, así que no voy a tratar de explicar.
Parece que Horacio va a volver a tener una esposa feliz, después de un año absolutamente pintoresco, por decir lo menos.
Harta de las tilingadas y malos tratos varios de cierto cliente, que por respeto a mis ex jefes no voy a mencionar, hace un mes me plante con el corazón encogido y resoluto a presentarle mi renuncia a C. El me miró y como siempre, tomó mi renuncia en broma (en todo el año que estuve con ellos, habré renunciado unas 36 veces, mas o menos) hasta que vió que en mi mano, apretada fuerte, estaba una carta. Por una vez, no nos peleamos, sino que entendió y terminó la charla con un “dejame digerir esto”. Fue un mes de correr para todos lados y de cerrar un ciclo que me transformó para siempre. Algún día voy a contar las anécdotas que viví con el equipo On. Y, oh atájense, cuando llegue ese día.
Así que nuevamente me encontraba desempleada y buscando un lugar nuevo que me reciba, y les voy a ahorrar los detalles, gente de un medio muy amable y completamente optimista sobre mis cualidades, puso garras de una manera notable y me sumó a su equipo.
Escribo hoy, mi primer día para decirles que de vuelta tengo las benditas mariposas en el estómago y la sensación de vértigo que te da cuando volvés a hacer lo que te gusta, lo que te quema el corazón.. es difícil explicar porqué el hablar a los demás, el poder decir lo que pensás, el compartir ese tiempo con ellos y volverte una partecita de su día puede ser aquello que querés hacer por el resto de tu vida, así que no voy a tratar de explicar.
Parece que Horacio va a volver a tener una esposa feliz, después de un año absolutamente pintoresco, por decir lo menos.
Etiquetas:
historias
jueves, 30 de julio de 2009
amigo es..
quien puede ayudarte a hacer mas linda la vida
amigo es, quien puedo ayudarte a empezar optimista un nuevo día
y te hará conocer
que se puede alcanzar, si lo quieres lograr, hacer que tus sueños sean realidad
amigo es aquel en quien puedes confiar, cuando solo querías llorar,
cuando el mundo se te cae encima, tus amigos estarán ahi
siempre que los necesites
puedes contar con su amor
como el agua que sienta, como el sol que calienta
amigos hoy, estarán ahi, preocupándose por ti...(cancion intro garfield, cantada a los gritos por pao, rocio y dagggmy)
felíz día, a los que fueron, a los que son, a la gorda primaveral, mi absoluta mejor amiga, y sol de mi vida, a amilcar, alex, a la flaca, a natu, a lula y anibonkers, a enri el paps y paula, a adolfito, a javier (corazon grande como la pinta de oso que tenés), a marcial y angie..
a los que no son, y por su conducta me hacen agradecer tanto por los que sí son..
y al mejor de todos..al amigo incondicional, al que no sabe que hacer conmigo, pero se queda y aguanta, como el mejor de los guerreros.. al hori
que sea un buen día, que sea sincero y que sea memorable, porque lo que no es memorable no merece la pena..
amigo es, quien puedo ayudarte a empezar optimista un nuevo día
y te hará conocer
que se puede alcanzar, si lo quieres lograr, hacer que tus sueños sean realidad
amigo es aquel en quien puedes confiar, cuando solo querías llorar,
cuando el mundo se te cae encima, tus amigos estarán ahi
siempre que los necesites
puedes contar con su amor
como el agua que sienta, como el sol que calienta
amigos hoy, estarán ahi, preocupándose por ti...(cancion intro garfield, cantada a los gritos por pao, rocio y dagggmy)
felíz día, a los que fueron, a los que son, a la gorda primaveral, mi absoluta mejor amiga, y sol de mi vida, a amilcar, alex, a la flaca, a natu, a lula y anibonkers, a enri el paps y paula, a adolfito, a javier (corazon grande como la pinta de oso que tenés), a marcial y angie..
a los que no son, y por su conducta me hacen agradecer tanto por los que sí son..
y al mejor de todos..al amigo incondicional, al que no sabe que hacer conmigo, pero se queda y aguanta, como el mejor de los guerreros.. al hori
que sea un buen día, que sea sincero y que sea memorable, porque lo que no es memorable no merece la pena..
Etiquetas:
historias
viernes, 17 de julio de 2009
El amigo peludo
Cuando leí por primera vez Marley and me, me robó el corazón. Pero más me robó el corazón la historia de una familia con tantas dificultades y un matrimonio joven con tantas luchas como nosotros, pero que a diferencia de los demás, se negaron a solucionar las cosas con un fácil corte y chau. Nosotros pensamos igual.
Hacía mucho tiempo Horacio venia insistiendo con el sueño del perro (recién casados, casa, perrito, la foto perfecta para el álbum).. el problema era que el perro soñado de Horacio era un labrador. Y yo acababa de terminar de leer este libro en cuestión, y tengo que admitir que tenía mis reservas con el tema de que los labradores tienen exceso de energía, mucho más allá de los niveles de aguante nuestros, los cuales casi siempre garantizan destrucción del hogar y alrededores. Y, mascota tierna o no, no hay manera en este mundo que yo tolere que alguien siquiera mire mal en dirección a mis adorados tacos altos. Horacio me decía que era cuestión de que tenga lugar para correr y jugar y de ser suficientemente firmes en la disciplina con el.
Finalmente, uno de esos días que mejor nos hubiéramos quedado en casa a limpiar el patio , salimos a hacer los mandados clásicos de los sábados. Vaya a saber porqué, terminamos en el vivero de la ciudad, mirando plantas y aunque quien me conozca sabe que yo no puedo distinguir una tuna de un lapacho, terminamos saliendo del lugar con una floreciente cala. Y como quien no quiere la cosa, nos dimos una vuelta por cierta conocida feria de mascotas, donde nos dijimos íbamos a “mirar nomás, a ver los cachorritos”. Les voy a ahorrar los detalles y les voy a contar que salimos con una bola amarilla y peluda, la cosa más linda que vi jamás. Queridos, así llegó Mateo a nuestras vidas.
Por supuesto, desde el principio y como buenos consumistas, compramos cuanto juguete vimos, correa y collar bien llamativos “para que a el le guste usar”, una cama turquesa con cuadritos de colores, platito de agua y comida, libros de disciplina y demás parafernalia perruna. Mateo llegó al hogar y como buen labrador, comenzó a oler todo de arriba abajo hasta que decidió que estaba contento con las instalaciones, y nos dio una de esas miradas que podían conseguir lo que sea que el quiera de sus dos dueños, adultos responsables.
Así empezó una de las más stressantes, memorables y felices épocas de nuestra vida de casados. Mateo nos levantaba de madrugada para sacarlo afuera a hacer pipí (Hori en el patio a las 4 de la mañana en bóxers festejando a Mateo: “pipí en el patio, bieeen Mateo!!!”, es una de esas cosas que me convenció que aunque tenemos cero preparación para tener bebés, vamos a estar bien cuando suceda). Mateo siguiendo a Hori aunque sea que se haya ido al baño dos segundos. Mateo y su primer ladrido. La mirada tierna de Mateo, su sonrisa (si, los perros sonríen). Mateo tratando de correr y dando saltitos. Mateo mordiendo las patas de las sillas y rajando al escuchar mi grito.
Nosotros corriendo detrás, muertos de risa, para castigarle. Mateo lamiendo mi mano para que me despierte, aunque sea domingo, puntualmente a las 7 de la mañana. Mateo escondido en el costado de la cama donde duerme Hori. Mateo fiel, corriendo a encontrarnos cuando llegábamos de la oficina. Mateo lamiendo sin piedad, moviendo la cola cual hélice de lancha. Yo saliendo cada mediodía disparada , con la excusa de darle de comer a Mateo, no vaya a ser que se desnutra el perro, pero sabiendo dentro de mí que solamente quería verle y contarle de mi día (prometo que me entendía), y mirar dentro de sus ojos de amor. Yo desesperada gritando “NO LE PEGUES AL PERRO!!” cuando Hori intentaba corregirle por algo. No hubo ni habrá perro más adorable, inteligente y bonachón. Nuestra casa era el lugar perfecto, porque por fin la familia estaba completa.
Los que no sean pro-perros no van a entender jamás lo que te pasa.. que te ves a vos mismo reflejado en esa mirada llena de la confianza más absoluta, de casi poder escuchar “sos mi mejor amigo, me vas a cuidar”. Mateo movió algo dentro de nosotros que no conocíamos, y ciertamente sacó lo mejor que teníamos dentro, porque aparte del otro, alguien indefenso nos necesitaba, y nos amaba absolutamente sin reservas.
Y como contar más anécdotas pone en riesgo de humedad al teclado de la compu, les resumo la historia contándoles que en el más absurdo de los desenlaces, de venida de un viaje al campo, Mateo empezó a estar más y más decaído, mientras nosotros nos mentíamos diciendo “está cansado, va a dormir y va a estar bien”. En una sola noche, vimos a nuestro amado cachorro irse de nuestras manos, una noche que Horacio pasó dormido en el piso, a su lado, acariciando su hermoso pelaje, y que yo pasé llorando sin consuelo en el cuarto, rogándole al Señor que por favor no nos quite a nuestro perrito. Nos dejó al día siguiente, esperando lo suficiente para que yo le dé un beso y le diga en la cama de urgencias de la veterinaria “nos vemos pronto, amigo peludo, te quiero mucho, no te olvides de nosotros”. Hasta hoy no sabemos que le pasó, y esa gente inepta fue incapaz de decirnos, lo cual no nos hubiera consolado, pero nos daría una explicación.
Todavía hay un vacío en casa… y todavía pienso en el hermoso amigo que por dos meses nos completó, nos robó el corazón y nos enseñó que el día que seamos papás, si nos disciplinamos a no darle absolutamente todo lo que nos pida cuando nos mire con esos ojos de luna, no vamos a hacer un pésimo trabajo, después de todo.
pd:al que se pregunte qué pasó con la cala..está viva y muy verde en el jardín, y cuando le miro no puedo evitar el pensamiento cursi de que es "la cala de Mateo"..
Hacía mucho tiempo Horacio venia insistiendo con el sueño del perro (recién casados, casa, perrito, la foto perfecta para el álbum).. el problema era que el perro soñado de Horacio era un labrador. Y yo acababa de terminar de leer este libro en cuestión, y tengo que admitir que tenía mis reservas con el tema de que los labradores tienen exceso de energía, mucho más allá de los niveles de aguante nuestros, los cuales casi siempre garantizan destrucción del hogar y alrededores. Y, mascota tierna o no, no hay manera en este mundo que yo tolere que alguien siquiera mire mal en dirección a mis adorados tacos altos. Horacio me decía que era cuestión de que tenga lugar para correr y jugar y de ser suficientemente firmes en la disciplina con el.
Finalmente, uno de esos días que mejor nos hubiéramos quedado en casa a limpiar el patio , salimos a hacer los mandados clásicos de los sábados. Vaya a saber porqué, terminamos en el vivero de la ciudad, mirando plantas y aunque quien me conozca sabe que yo no puedo distinguir una tuna de un lapacho, terminamos saliendo del lugar con una floreciente cala. Y como quien no quiere la cosa, nos dimos una vuelta por cierta conocida feria de mascotas, donde nos dijimos íbamos a “mirar nomás, a ver los cachorritos”. Les voy a ahorrar los detalles y les voy a contar que salimos con una bola amarilla y peluda, la cosa más linda que vi jamás. Queridos, así llegó Mateo a nuestras vidas.
Por supuesto, desde el principio y como buenos consumistas, compramos cuanto juguete vimos, correa y collar bien llamativos “para que a el le guste usar”, una cama turquesa con cuadritos de colores, platito de agua y comida, libros de disciplina y demás parafernalia perruna. Mateo llegó al hogar y como buen labrador, comenzó a oler todo de arriba abajo hasta que decidió que estaba contento con las instalaciones, y nos dio una de esas miradas que podían conseguir lo que sea que el quiera de sus dos dueños, adultos responsables.
Así empezó una de las más stressantes, memorables y felices épocas de nuestra vida de casados. Mateo nos levantaba de madrugada para sacarlo afuera a hacer pipí (Hori en el patio a las 4 de la mañana en bóxers festejando a Mateo: “pipí en el patio, bieeen Mateo!!!”, es una de esas cosas que me convenció que aunque tenemos cero preparación para tener bebés, vamos a estar bien cuando suceda). Mateo siguiendo a Hori aunque sea que se haya ido al baño dos segundos. Mateo y su primer ladrido. La mirada tierna de Mateo, su sonrisa (si, los perros sonríen). Mateo tratando de correr y dando saltitos. Mateo mordiendo las patas de las sillas y rajando al escuchar mi grito.
Nosotros corriendo detrás, muertos de risa, para castigarle. Mateo lamiendo mi mano para que me despierte, aunque sea domingo, puntualmente a las 7 de la mañana. Mateo escondido en el costado de la cama donde duerme Hori. Mateo fiel, corriendo a encontrarnos cuando llegábamos de la oficina. Mateo lamiendo sin piedad, moviendo la cola cual hélice de lancha. Yo saliendo cada mediodía disparada , con la excusa de darle de comer a Mateo, no vaya a ser que se desnutra el perro, pero sabiendo dentro de mí que solamente quería verle y contarle de mi día (prometo que me entendía), y mirar dentro de sus ojos de amor. Yo desesperada gritando “NO LE PEGUES AL PERRO!!” cuando Hori intentaba corregirle por algo. No hubo ni habrá perro más adorable, inteligente y bonachón. Nuestra casa era el lugar perfecto, porque por fin la familia estaba completa.
Los que no sean pro-perros no van a entender jamás lo que te pasa.. que te ves a vos mismo reflejado en esa mirada llena de la confianza más absoluta, de casi poder escuchar “sos mi mejor amigo, me vas a cuidar”. Mateo movió algo dentro de nosotros que no conocíamos, y ciertamente sacó lo mejor que teníamos dentro, porque aparte del otro, alguien indefenso nos necesitaba, y nos amaba absolutamente sin reservas.
Y como contar más anécdotas pone en riesgo de humedad al teclado de la compu, les resumo la historia contándoles que en el más absurdo de los desenlaces, de venida de un viaje al campo, Mateo empezó a estar más y más decaído, mientras nosotros nos mentíamos diciendo “está cansado, va a dormir y va a estar bien”. En una sola noche, vimos a nuestro amado cachorro irse de nuestras manos, una noche que Horacio pasó dormido en el piso, a su lado, acariciando su hermoso pelaje, y que yo pasé llorando sin consuelo en el cuarto, rogándole al Señor que por favor no nos quite a nuestro perrito. Nos dejó al día siguiente, esperando lo suficiente para que yo le dé un beso y le diga en la cama de urgencias de la veterinaria “nos vemos pronto, amigo peludo, te quiero mucho, no te olvides de nosotros”. Hasta hoy no sabemos que le pasó, y esa gente inepta fue incapaz de decirnos, lo cual no nos hubiera consolado, pero nos daría una explicación.
Todavía hay un vacío en casa… y todavía pienso en el hermoso amigo que por dos meses nos completó, nos robó el corazón y nos enseñó que el día que seamos papás, si nos disciplinamos a no darle absolutamente todo lo que nos pida cuando nos mire con esos ojos de luna, no vamos a hacer un pésimo trabajo, después de todo.
pd:al que se pregunte qué pasó con la cala..está viva y muy verde en el jardín, y cuando le miro no puedo evitar el pensamiento cursi de que es "la cala de Mateo"..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)